En cualquier supermercado de nuestro país podemos encontrar todo tipo de frutas y verduras pero, lo cierto es, que no todas son igual de beneficiosas para la época invernal. La modernización en los métodos de cultivo y la mejora en las relaciones mercantiles entre países -aptas para facilitar la exportación y la importación- han hecho que a día de hoy podamos comer frutas y verduras menos habituales del invierno y, por tanto, con menos contenido en vitamina C.

Como consumidores, preferimos alimentos más frescos y cultivados cerca de casa, lo que está provocando que muchos organismos e instituciones públicas, como el Ayuntamiento de Barcelona, apuesten por políticas que fomentan el comercio de proximidad.

Estas políticas abogan por consumir preferiblemente frutas y verduras de esta temporada. Las manzanas, las peras y los plátanos son frutas accesibles durante cualquier época del año pero los cítricos, tales como la naranja o la mandarina, son las frutas más típicas de estos días y las que son más fáciles de encontrar tanto en grandes superficies y supermercados como en tiendas de barrio.

El alto contenido en vitamina C  de los cítricos refuerza el sistema inmunológico y nos aporta las defensas necesarias para combatir los constipados, habituales durante el invierno. El fresón y el kiwi también son frutas muy recomendables. Además de tener un alto contenido en vitamina C, el fresón y el kiwi tienen grandes beneficios para combatir el estreñimiento.

En cuanto a las verduras, las hojas verdes de color oscuro tales como espinacas y acelgas, también tienen vitamina C al igual que el apio, aunque la verdura por excelencia es el brócoli.

No obstante, la primavera está a la vuelta de la esquina y partir de ahora empezaremos a ver con mayor asiduidad las cerezas, los albaricoques, los nísperos o la piña. La vitaminas A es la más frecuentes en este tipo de frutas.

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